Por Juan Pablo Andrews

Lo recuerdo clarito. Yo tenía unos 10 años y me encontraba en el clásico negocio de playa en el Quisco. De pronto, entró el típico chascón metalero, en el tiempo en que ser melenudo era sinónimo de tener chica y ser ondero, todo lo que yo esperaba en la vida, con una polera de Metallica. Yo curioso de ver ese nombre en todos lados me envalentoné en preguntarle: “¿qué es Metallica?”. “una banda de rock”, me respondió con una leve sonrisa socarrona en la cara. Para que notara que no hablaba con cualquier niño le pregunté “¿Como los Guns and Roses?”. “Más pesado”, me dijo medio choreado y burlón.

Luego de eso decidí a la vuelta en Santiago descubrir qué tan pesado sonaban y por qué tanta gente los seguía. En ese entonces sin Internet, me llevó un tiempo poder encontrar a alguien que tuviera un casete de los Metallica, pero por suerte en ese entonces aún se escuchaban clásicos del rock en algunas radioemisoras nacionales.

Escuché One y vi el video. Wow, quedé sin respiración por largos minutos, definitivamente eran más pesados que los Guns y su actitud era sacada del mismísimo infierno. Eran chascones pero no afeminados como los rockeros de la corriente Glam. Parecían estar dispuestos a romperte la guitarra en la cabeza si no encajabas en la movida, así que ni modo.

La historia de Metallica es un vaivén de rock and roll. Del 83 al 91 lanzaron 5 discazos: Kill em all, Ride the Lighting, Master of Puppets, …And justice for all, y el Black Album.

Luego el nunca bien ponderado rubio de Seattle, Kurt Cobain, amenazó con dejar sin trabajo a todos, por lo que Metallica innova con guitarras más moderadas en su distorsión y estrenan nuevos looks, cortándose las cabelleras, en Load y Reload.

En el 2003, cuando ahora es el agro metal el que lleva la batuta, hacen St. Anger, disco que se aleja del Trash original y coquetea con el Nu metal de manera descarada. Si bien ganó un grammy el 2004 por mejor interpretación de Heavy Metal, los metaleros más ortodoxos hacían arcadas cada vez que salían en la TV.

Finalmente en el 2008 lanzan Death Magnetic volviendo (o tratando) a hacer lo que los llevó a la cima en los 80-90, un rock crudo, rápido, y frontal. La crítica agradeció aquello, pero por otro lado de alguna manera se ven forzados a volver a sus raíces, dada la negativa de los más fieles seguidores.

Mención aparte para su disco con Lou Reed , Lulu, el cual los críticos hicieron pebre, y la verdad es un disco muy poco entendible.

Pero fuera de los palos de ciego que ha dado la banda. Metallica es una banda central en la historia del rock. Han tenido discazos y sin duda han sido un puente entre el trash metal y la gente no entendida.

Sus rounds con Dave Mustaine y la muerte de Cliff Burton le han dado aquella consistencia natural que toda gran banda de rock necesariamente debe tener en su carrera.

Por otro lado, a decir verdad nunca he entrado a un bar rockero donde no se oigan los acordes de algún tema de Metallica. Por algo será…

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